lunes 13 de febrero de 2012

Sierra Espuña

28-01-2012
¡¡Ha sido una lástima no haberido todos a Sierra Espuña!! Aunque eso sí, ¡¡volveremos!! Ni la incompetenciade Camús que necesita ¡¡¡3 semanas!!! para traer el “motorcico de Andrés” ni elamenazante tiempo ni las dudas de algunos de los miembros glanderianos,pudieron con el optimismo e ilusión de un Milú que había preparado con todas sus ganas una inolvidable mañana de sábado en un paraje muy especial. Seis dela mañana del último sábado del mes de Enero y ya estábamos en la “churre” el Milú, el Tito, el Xapeau, el English y el que suscribe, El Capi, con las bisis aberronchás en los coches y con destino a Alhama de Murcia. Ocho de la mañana y ya habíamos llegado al bar-restaurante “El Jarro de Oro” que sería el inicio yel final de esta dura pero preciosa etapa. Montaje bicicletil y rumbo a lo, nunca mejor dicho, desconocido. Milú nos guiaba –bueno él y su Garmin-, nos engañaba a veces –bueno él y su Garmin-, y nos llevaba de “puto culo” –esta vez él solo- como ya es habitual. Y comenzó la ilusionante ruta. Tras unos pocos kilómetros en los que lo más importante fue un ciprés monumental que juramos fotografiar –y así lo hicimos al final de la etapa-, llegamos al transvase Tajo-Segura en donde iniciamos –evidentemente tras la toma de dos Biodraminas- el duro, agradable y zigzagueante ascenso que hace justicia a su nombre: “Las Mil Curvas”. En él aprendimos a vomitar con arte, a tomar con técnica las “curvas paelleras”, a caernos con grácil estilismo, a apreciar el espectacular paisaje y, sobre todo, a saber que se puede ir con “plato pequeño” una sartá de kilómetros. Hasta el punto de que cuando llegamos al Centro de Interpretación del Parque y cogimos la pista forestal “Cuesta del Marqués” ya no me acordabade cómo coño se ponía el plato mediano. Esta pista fue determinante en el devenir de la etapa porque la muy pelandrusca daba para “darle caña” y, como no sabíamos lo que nos esperaba, esto nos pasó factura a más de uno, sobre todo al menda. En esta pista, dejamos atrás a un grupo en el que iba “el English 2” conunas piernas a lo genu varo –tendréis que buscar en el Wikipendia lo que es esto, aunque os adelanto que, vamos, iba espatarrao-, comenzamos a vislumbrar una neblina –que luego se convertiría en una niebla-nieblón que me río yo de las noches de Londres en las que el estrangulador de Boston se ponía las botas. Londres, Boston, huevos que lío llevo; bueno que se las cargaba aprovechando la niebla, cojones-, y, sobre todo, aprendimos el sonido de los lamentos hipoglucémicos de un English que se cagaba en nuestra estampa porque no parábamos a hacer lo que más le gusta a él: COMERRRRR. Y de esta forma y con la sensación de que en esta mursianica sierra no había bajadas, llegamos al Collado Bermejo con una cota de 1201 m. Total como habíamos salido del susodicho bar a 228 m. sobre el nivel del mar, ¿qué habíamos andao? Ná de ná. Aquí la niebla ya nos hacía decir eso de: “Ehhhhhh, hay que organizarse” porque para dos cuescos que me tiré, 3 ó 4 me tocaron el culo. Dicen que sin darse cuén. ¡Yuna mierda! Bueno, desde aquí alfaltao hasta el Pico Espuña, o, mejor dicho,hasta dónde las instalaciones militares nos permiten llegar. ¡Menos mal que era asfaltao! Cuando le pregunté a son-of-a-bitch de Milusín cuánto quedaba hastala cima, el, repito, son-of-a-bitch me dijo que 400 m. ¡¡¡PERO SE REFERÍA AL DESNIVEL!!! Será cabrón. 5 km. quedaban a un porcentaje entre el 10 y el 16%.Claro él iba sobrao, enguiscó al English que le siguió hasta que reventó y atrás nos quedamos ese portento de aguante que es Tito, un aberronchao Xapeau y un muerto, yo, el Capi, que cada 50 metros le preguntaba al Sr. Juez cuantos metros quedaban para la cima. ¡Interminable! Me importaba un huevo la espesísima niebla que no nos dejaba ver más allá de 5 metros por delante, la nieve que empezó a aparecer dando un toque de pureza al paisaje y, mucho menos,lo agradable que, hasta entonces, había sido la ruta. ¡Lo que quería era llegar ya de una puta vez! Ya llegando, o creyendo llegar, creí ver una alucinación en forma de English, pero ¡noooo! ¡era el English! que había empezado a plegar velas, lo que fue aprovechado por un recuperado Xapeau que en un alarde de fuerza y potencia nos dejó tiraos a Tito, a mí y al muerto-viviente English que no pudo hacer nada por mantener la medalla de plata. Yo no veía ná, se me habían fundido los plomos, vamos que estaba como cuando al Merced se le desmadran las pulsaciones. La ventisca y el intensísimo frío que habían en las instalaciones militares de Sierra Espuña a 1583 metros sobre el nivel del mar -¡madreemía que vértigo!- me devolvieron la vida y, por poco, me la vuelven a quitar cuando me quité los guantes para intentar hacer una foto a la que,evidentemente, le dieron por culo. Descenso con mucha precaución, parada para fotografiar la nieve y 30 km. a nuestras espaldas ¡¡TODOS DE SUBIDA!! hasta que iniciamos el descenso. Y, de momento, Milú nos metió por una Senda que nos llevó –todo en bajada- a la Fuente del Hilo y que es una de las sendas más bonitas, agradables y, casi, sin peligro que yo he hecho en mi vida. ¡¡¡QUÉ PASADA!!! Y aquí empezaron los calambres del ENGLISH, que aunque mejoraron con un especial masaje con estas manecicas que Dios ma dao y que casi acaba con final feliz, no consiguió evitar su sufrimiento en los leves repechos que nos quedaban, hasta que su descomunal naturaleza lo recuperó por arte de birlí birloque.Aportó alegría, como siempre, fortaleza y recuperación ¡Qué máquina! MILÚ, a lo suyo, a seguir el Garmin que, de vez en cuando, le gastaba alguna que otra pasada y a demostrar que su humildad, que es mucha, está muy por debajo de supotencial físico propio de ciclistas de élite. Fue el auténtico comandante del grupo en todos los sentidos y sin él esta etapa no se podría haber hecho.  TITO, espectacular, callado como casi siempre pero que cuando habla, sentencia; todavía recuerdo esa frase para la posteridadque dijo subiendo a las instalaciones militares: ¡Cómo estiran aquí los kilómetros! Además, compañero donde los haya, con una continuidad que mejora las prestaciones de las pilas Duracel y que gracias a él un servidor terminó,sin expirar, la dichosa subida. ¡¡Gracias primo!! ¡Y qué decir de XAPEAUSÍN que no sepamos! Está siempre donde debe estar, dice que está “algo bajo de forma”pero cuando se lo cree, saca unas pantagruélicas fuerzas que él todavía ignora.¡¡Chapeau!! (en francés, sombrero). Aunque, pensándolo bien, sí hay una cosa que no sabíamos de él hasta que lo vimos. Si César Millán es encantador de perros, Jose Mª Bernabeu, Xapeau, es Encantador o, más bien, Desafiador de“Jabalises” –como dicen los muleños-. Y si no, a las fotos os remito.  Foto al ciprés, llegada al punto de partida,viaje a Mula con unos cuantos barrigazos de los bajos de mi coche por lossocavones de la descalabrá carretera y comida en el Restaurante “El Hogar”junto al hermano de Milú, Iván, que, junto a su familia, es…..como el Milú, untío de PUTA MADRE. ¡¡Gracias por todas tus atenciones!! Yo, a cambio, te prometo unos cuantos chistes más, jajajaja ¡¡Ahh, se me olvidaba!! Menos un servidor y el English, los demás…..unos guarros. ¡Ni se ducharon! ¡Un poco de higiene, hombre! Y si alguien pensaba que no iba a decir algo de mí, se equivocaba. Tras la ruta, me fui con Dogra, mi mujer, a una Cena-Homenaje que le hacían porque hace 50 años fue Rodela en las Fiestas de Petrer –prohibido hablar de su edad-. Solo os diré una cosa. Hoy domingo me he levantado a las 2 de tarde. ¡No quiero oír ni el más leve aletear de un díptero! Merced, Largo,Milito e, incluso tú, Pepito Jazmín, prohibido perderos la próxima visita a Sierra Espuña.
Salva, El Capi

ELDA-FUENTE DEL LOBO-CASTALLA-XORRET DE CATÍ-ELDA

CRONICA ETAPA 4-2-2012:
La jornada del pasado sábado fue una de las más frías que yo recuerde por estos lares, así lo atestiguan los -4 grados que marcaba el mercurio a las 7.30 hs en la Churrería Bermúdez. Fuimos seis los aguerridos ciclistas (Capi, Tito, Merced o Suce, Milito, Milú y un servidor) que dirigimos nuestros pasos hacia una zona no por conocida y encantadora menos dura y exigente como es la Font del Llop. Desde un inicio he de destacar la “asistencia”, léase motorico de mobilete mejorao, con la que contó Merced en su burra y que significó que el referido, cual Angel Nieto con soniquete de abejorro, nos realizara continuos adelantamientos iluminados con una sonrisa picarona y anticipados por el grito de “¡Cómo me gusta estar con la élite!”. He de confesar que a mí, particularmente, me tocó los c……………, y disfruté como un enano, nunca mejor dicho, cuando el p………… mecanismo se le j………… subiendo el Despeñador, y te ríes tú de mí??? Jajaja, perdón. Ahora en serio, en mi humilde opinión, Merced tiene capacidad para formar parte del grupo y ser uno más en las rutas, sin ayudas externas (a este paso veo que terminará contratando un chino que vaya detrás y le empuje, corriendo el riesgo de convertirse en un Sucedáneo de ciclista), ¿Dónde quedó esa sala UCI de recuperación? Debe ser por los recortes…
Que queréis que os cuente de la etapica en sí, el Capi liderando como macho Alfa, Beta, Gamma y…., lo que nos queda por sufrir.., el Milú sigue por sus fueros, tomándose la prueba como preparación de su Aitana Xtrem (2.900 m desnivel) de la próxima semana; Tito, y dura, dura, dura, ni pestañea en las rampas del 20%; Merced, a su ritmo, saliendo en la poleposition y gripando el motor en la última vuelta (¡¡trata de arrancarlo Carlos, trata de arrancarlo!!), eso sí cuesta abajo …y a veces cuesta arriba llevaba 9 kgs de más; Milito, pagó su periodo de inactividad en las duras rampas y sabiamente optó por retornar a casa desde la Fuente del Lobo. Acto seguido surcamos por nieve polvo ya en la cima del primer puerto (990 m.s.n.m), -6 grados, y varias fotos increíbles.
La vuelta se hizo por un “atajo”, el archiconocido Xorret de Catí o Despeñador, subida ésta que se debe tomar con muuuuuucha calma o puede acabar contigo. El hielo en los dos últimos kms sumó dificultad a la tarea, de hecho la carretera estaba cortada por la Guardia Civil para los vehículos a motor y sólo los cinco forajidos transitábamos sobre el gélido asfalto. Bajada muy fría, con signos de congelación e hipotermia en las manos de Tito, y espléndido almuerzo en Jardìn Bello de la mano de Alfonso y Mario, con unos carajillos que hacían honor al esfuerzo ciclista realizado. A la celebración, entre risas y bromas, se unieron Milito y Largo, ambos con sus vástagos Hugo y Raúl. He de confesar que mis ojos en aquél momento tenían un destinatario muy especial: ¡Qué alegría ver a Hugo, junto a su madre Elena, feliz y plenamente recuperado, dando buena cuenta de un bocata de jamón!
Bueno amigos, espero que “los testos” hayan sido de vuestro agrado, y si no os j……,jajaja. El espíritu de los Más Glandes renace, florece por momentos, y la prueba es la preparación para la próxima semana de nueva etapa gastronómica en Salinas… de la mano del gourmet Capi, pero eso lo contará otro, seguramente de manera más graciosa y atractiva que quien suscribe.
Un abrazo chavales, os quiero.
Fdo. Xapeau

martes 29 de noviembre de 2011

Rabosa

29 de Agosto de 2011

sábado 29 de octubre de 2011

2º Etapa: Barranco de Tagüenga – collado y casa de chocolatero – venta los cuernos –Ibi – vuelta por la vía verde del tren.

Segunda etapa de la temporada y la primera ejecutada por el que suscribe. Nos reunimos todos los miembros glanderianos, excepto Pepito Jazmín qué falto a la cita por viaje de negocios. En la churrería, sitio de partida de los + glandes desde hace ya unos cuantos años, hacemos las fotos de rigor, añadiéndose a la misma un futuro glanderiano, Raúl. Iniciamos la salida todo el grupo acompañado de Raúl, con marchada acelerada y una ilusión si precedentes que se le trunco, cuando cerca de la Iglesia de Santa Ana su abuelo lo recogió. Camino hacia los Valencianos, enseguida empiezan a destacar los miembros del grupo que mas entrenan, Milú, con sus sesiones diarias de spinning y xapeau, haciendo series y no precisamente de telenovelas. El resto, siguiendo la estela de los destacados como podemos, ya que todavía no hemos cogido la forma por diferentes causas: El English, no ha podido entrenar mucho porque esta muy liado promocionando su última película “Johnny English”, El Capi, está haciendo una serie de cursos intensivos gastromedicinales muy importantes, el Largo, acaba de superar una enfermedad muy dolorosa, debido a su trabajo de Ejecutivo, La gota, Milito, está semana no tiene bien el hardware personal y ha tenido fallos en la instalación de su software, un servidor, que ando un poco desorientado debido a mi nuevo trabajo y el horario alternativo y por último, Merced y su famosa sala de recuperación, que sería de nosotros sin dicha sala. Quiero destacar de Merced, el afán de superación y las ganas que demuestra cada sábado por estar con el grupo, después de un año un poco traumático para él. Bueno, me parece que me estoy saliendo de contexto, así que sigo, llegamos a Castalla dirección a la Ermita, donde reponemos fuerzas con sales, barritas y bebidas energéticas, para proseguir dirección al Barranco de Tagüenga, por preciosos senderos y una vegetación frondosa y aberronchada. Una vez en el Barranco el Milú, hace una nueva proeza subiendo su temida cuesta de la senda, prueba superada, que nos dirige a los preciosos parajes que dibujan extensos campos de trigo y Molinos y la estampa en la montaña de la Font Roja. Nos adentramos en la carretera, llamada venta de los cuernos, que pica hacia arriba, dirección a la Casa del Chocolatero. En esta subida el Merced pone en marcha la sala de recuperación. Soberbia bajada dirección a IBI, primero por asfalto y luego por unas estupendas sendas y riachuelos preciosos, donde nos cruzamos con muchos montañeros y una sorprendente boda, sí, no me he equivocado, boda, me imagino que estarían haciendo el reportaje de boda debido a la preciosidad del paraje. Llegada a iBI, parada y avituallamiento, con suculentos bocatas muy bien elaborados y muchas olivas. El carajillo por supuesto quemao, o si no, no me lo ponga, como diría el Capi, no estaba hecho con el esmero que nos gusta, le pondremos un 3 de nota en el ranking carajillil; despedida y cierre del avituallamiento, brindis y degustación de diversos chupitos. Una vez repuesta las fuerzas necesarias regresamos por la vía verde del tren, donde se acelera la marcha y el Merced nos sorprende cogiendo carrera y subiendo la cuesta de la rambla sin quedarse en el intento. Esta hecho un crack. Llegando a Castalla, al Milú se le cruza una piedra, el Englih que venía detrás le dijo, Milú da dos peladas fuertes y veras como se aparta. No hizo efecto el consejo del English, y Milú fue al suelo sin consecuencias graves, eso si, partió la piedra en dos, debido a la fuerza de sus peladadas. Moraleja, solamente hay que hacer caso de los consejos de nuestro Capi, que para eso es nuestro Mentor. Después del incidente, subida cuesta del Cementerio de Castalla, y enlace a la carretera Castalla-Sax, y sin hacer relevos, aumentamos la velocidad para poder llegar a una hora moderada al destino de partida. Como no he puesto en toda la crónica, nuestra palabra favorita “deleite”, os la ponga al final de este párrafo, para que no se diga. Ha sido un verdadero deleite haber compartido con todos vosotros esta maravillosa jornada. Esperando que estos textos os hayan gustado, y no me critiquéis mucho al respecto, me despido de todos vosotros con un fuerte abrazo. Tito