¿Pero por qué tengo que hacer yo la crónica? Pero si a mí lo que me gusta es fo***ar. Quiero decir que lo que me gusta es formar, formar piña con mis amigos-compañeros de fatigas. Porque esto de la bicicleta con sillín tiene un veneno que cuando te coge estás perdidito. Mira si es que el Merced sólo hace que revisar el calendario para ver si se siente con fuerzas de acompañarnos hasta donde le dan las piernas, porque si fuera por lo que le da el corazón y las gónadas, nos daría tres vueltas a cada uno, con platico pequeño, eso sí. Y así ha sido este sábado, que nos ha seguido hasta el Pantanet con su bici-sillón. Y porque el Largo está todavía mas tieso que un palo que si no también vendría a sufrir un ratico con nosotros. Ya te queda menos, chiquitín.
Pues como siete centellas subíamos al Molino la Reja, como siete rayos dejando huella en la carretera, como siete chinos de la película esta que estoy viendo que se mueven más que la compresa de una coja. Tendrían que inventar un término nuevo para definir la hipervelocidad que llevábamos. Qué disparate eso de la Velocidad Absurda, que casi terminamos la ruta en diez minutos. Cuando Andrés Navarro "el instigador de la velocidad terminal", nos abandona, el ritmo para subir al hotel de Catí y luego al Xorret de Catí se normaliza, las lenguas salen de su alojamiento más habitual (la cavidad oral propia, para más señas), y los corazones bombean con fuerza. Para bajar cogemos una sendita de esas agradables y llanas como una autopista alemana. Ja-ja. Eso tenía más piedras que una cantera, lo que ha provocado a más de uno cierta rigidez escrotal. Interior trepidante del English al Xapeau, alias el técnic de la llavaora, en una curva de izquierdas en la que yo tampoco me he podido resistir. Milito sólo frena en las curvas y, a veces, ni eso, que el tío no gana para cubiertas de los derrapes que va dando (espettacolo grande!). Enganchamos la carretera para Agost y a petición del Milú nos metemos en la vía verde Maigmó-Agost. Cagontoloquesemenea. Qué inútiles hay en la vida. Inútiles que se dedican a hacer daño porque sí, sin más motivación. Lo mismo les da estropear coches que cortar los cables que alimentan las luces que iluminan los túneles del camino. Y claro, lo más fácil es meterte una piña si vas a oscuras, como le ha pasado al Capi que se ha comido una pared del túnel y ha dejado las huellas de los dientes marcadas. También parece ser que la crisis ha afectado al mismo Batman, que ha vendido su flamante batmóvil y lo ha cambiado por una bicicleta con la que ha adelantado al English en el mismo túnel, con un sigilo digno de un superhéroe de su categoría. Al Capi se le han hinchado los hue*os, porque ya va teniendo algo de artrosis, y se ha desviado por la carretera y los demás hemos hecho lo mismo en cuanto hemos podido. Bajada "a lo locooo" o "a lo Milito" hasta Agost y almuerzo pantagruelico. La madre que parió a la coca a la llumà con embutido que me he metido en el cuerpo. Eso era peor que el demonio de "El Exorcista" cuando hemos retomado el "peladeo", que quería salir y salir y desde dentro me hablaba diciendo "vas a morir reventao, cachogorrino". Ay que mal rato he pasao después, pero que me quiten lo bailao. Durante el almuerzo se han quedado en el tintero algunos temas cruciales por tratar como el origen del neutrón segoviano o la incidencia de Ganímedes en el tránsito intestinal de las ranas arborícolas africanas . Pero el debate ha estado muy bien en líneas generales, elevando nuestro nivel intelectual hasta límites difíciles de superar.
Vuelta por los colegiales. Entre eructo sabor morcilla y eructo sabor longaniza choricera, he vislumbrado la imponente figura de Titus Magnificus liderando el grupo con su contudente pedaleo, cuyo rugir acallaría el vrrrruuuummmm, vrrrruuuummmm de los molinillos de Caudete. Me he hecho caquita. Menos mal que del susto me he autoexorcizado y he podido seguir el ritmo de una última subida. Al llegar a Elda, desbandada general y hasta la semana que viene, cargados de energía positiva y con la mirada puesta en el cabritillo que nos va cocinar el súperchef Anthony The Large.
Jose Luis Marhuenda.
Pues como siete centellas subíamos al Molino la Reja, como siete rayos dejando huella en la carretera, como siete chinos de la película esta que estoy viendo que se mueven más que la compresa de una coja. Tendrían que inventar un término nuevo para definir la hipervelocidad que llevábamos. Qué disparate eso de la Velocidad Absurda, que casi terminamos la ruta en diez minutos. Cuando Andrés Navarro "el instigador de la velocidad terminal", nos abandona, el ritmo para subir al hotel de Catí y luego al Xorret de Catí se normaliza, las lenguas salen de su alojamiento más habitual (la cavidad oral propia, para más señas), y los corazones bombean con fuerza. Para bajar cogemos una sendita de esas agradables y llanas como una autopista alemana. Ja-ja. Eso tenía más piedras que una cantera, lo que ha provocado a más de uno cierta rigidez escrotal. Interior trepidante del English al Xapeau, alias el técnic de la llavaora, en una curva de izquierdas en la que yo tampoco me he podido resistir. Milito sólo frena en las curvas y, a veces, ni eso, que el tío no gana para cubiertas de los derrapes que va dando (espettacolo grande!). Enganchamos la carretera para Agost y a petición del Milú nos metemos en la vía verde Maigmó-Agost. Cagontoloquesemenea. Qué inútiles hay en la vida. Inútiles que se dedican a hacer daño porque sí, sin más motivación. Lo mismo les da estropear coches que cortar los cables que alimentan las luces que iluminan los túneles del camino. Y claro, lo más fácil es meterte una piña si vas a oscuras, como le ha pasado al Capi que se ha comido una pared del túnel y ha dejado las huellas de los dientes marcadas. También parece ser que la crisis ha afectado al mismo Batman, que ha vendido su flamante batmóvil y lo ha cambiado por una bicicleta con la que ha adelantado al English en el mismo túnel, con un sigilo digno de un superhéroe de su categoría. Al Capi se le han hinchado los hue*os, porque ya va teniendo algo de artrosis, y se ha desviado por la carretera y los demás hemos hecho lo mismo en cuanto hemos podido. Bajada "a lo locooo" o "a lo Milito" hasta Agost y almuerzo pantagruelico. La madre que parió a la coca a la llumà con embutido que me he metido en el cuerpo. Eso era peor que el demonio de "El Exorcista" cuando hemos retomado el "peladeo", que quería salir y salir y desde dentro me hablaba diciendo "vas a morir reventao, cachogorrino". Ay que mal rato he pasao después, pero que me quiten lo bailao. Durante el almuerzo se han quedado en el tintero algunos temas cruciales por tratar como el origen del neutrón segoviano o la incidencia de Ganímedes en el tránsito intestinal de las ranas arborícolas africanas . Pero el debate ha estado muy bien en líneas generales, elevando nuestro nivel intelectual hasta límites difíciles de superar.
Vuelta por los colegiales. Entre eructo sabor morcilla y eructo sabor longaniza choricera, he vislumbrado la imponente figura de Titus Magnificus liderando el grupo con su contudente pedaleo, cuyo rugir acallaría el vrrrruuuummmm, vrrrruuuummmm de los molinillos de Caudete. Me he hecho caquita. Menos mal que del susto me he autoexorcizado y he podido seguir el ritmo de una última subida. Al llegar a Elda, desbandada general y hasta la semana que viene, cargados de energía positiva y con la mirada puesta en el cabritillo que nos va cocinar el súperchef Anthony The Large.
Jose Luis Marhuenda.

2 comentarios:
Hay personas que por sus habilidades manuales le llaman "manitas",Pues hay personas como el English que por sus habilidades verbales y corporales, le llamos: El English, el técnic de la llavaora, charcaman, etc., ¡¡es un crak!!.
Milu, cada vez te superas a ti mismo en esa prosa duodenal que solo tu sabes darle sentido. Solo te falta perder un poco de forma física para poder estar a tu altura.
Un abrazo.
Tito.
Chavales, tengo una buena noticia, mi recuperación es un hecho y el alta me la dan este lunes. Durante un par de semanicas voy a estar saliendo yo solo a hacer mariconás por ahí, veré cual es el comportamiento de mi cuello y mi espalda y seguramente si todo va correctamente volveré con Los + Glandes el próximo día 19 de marzo.
La parte negativa es que tengo que comenzar a coger la forma a vuestro ritmo infernal pero esto lo arreglarán las clases de spinning
y en un par de semanicas listo.
Por cierto, el único que lee el Facebook es nuestro querido Milú, el único que ha confirmado su asistencia. "Esto no serio"
Un gran abrazo.
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